Río2016

Con el recuerdo del verano todavía presente, no podíamos empezar el primer post de la temporada sin reflexionar sobre la repercusión del evento deportivo más mediático del mundo en la actividad cultural de la mítica ciudad de Río de Janeiro. ¡A casi dos semanas del cierre de los Juegos Olímpicos y a diez días del debut de los Juegos Paralímpicos!
Como cada edición de los Juegos, esta XXXI olimpiada también nos ha reservado un sinfín de emociones. Más allá de los récords y de las medallas ganadas por cada una de las casi 200 delegaciones presentes en el evento, Río 2016 ha puesto el foco en una multitud de historias personales de deportistas más o menos conocidos y de imágenes que nos confirman, una vez más, el gran poder evocador del deporte.

Al lado de la performance deportiva –que ocupa, sin lugar a dudas, el papel principal en un evento de carácter competitivo–, los Juegos Olímpicos ofrecen muchos momentos de entertainment, de espectáculo colateral a la acción deportiva.

¿Cuál es, para ti, el momento más emblemático de unos Juegos? Seguramente coincidiremos en la respuesta: la ceremonia de inauguración. El acto inaugural de Río 2016 repasó la rica historia de Brasil, incluidas sus raíces europeas y africanas, y la creación de las famosas metrópolis actuales, en un despliegue de ritmo y color inspirado en sus magníficos carnavales.

Un verdadero evento dentro del macroevento que, por su presupuesto, envergadura y repercusión mediática se puede considerar «el» espectáculo de sportainment por excelencia. Nos da una idea de su relevancia el hecho de que algunos de los Juegos Olímpicos (los de Barcelona 92, por ejemplo) sean imperecederos también por la capacidad de sorprender e innovar de su ceremonia inaugural. ¿La recuerdas?

¡Pero todo es espectáculo en las olimpiadas! La entrada en el estadio de atletismo de una súper estrella como Usain Bolt, por ejemplo, con sus gestos tan emblemáticos, ¡también es espectáculo!

Dejando de lado la presencia del espectáculo y del arte en las olimpiadas propiamente dichas, nos parece interesante constatar como en virtud y alrededor de las celebraciones de los Juegos Olímpicos, la ciudad de Río fue escenario de numerosos eventos y manifestaciones artísticas paralelas al desarrollo de los Juegos. ¡Veamos algunas!

Dentro de la producción cinematográfica de temática deportiva es interesante constatar, por ejemplo, cómo varias entidades públicas y privadas de Brasil empujaron, justo a raíz de la adjudicación a Río de los primeros Juegos Olímpicos del continente sudamericano, la creación de la Memoria do Esporte Olimpico. Se trata de un concurso público, abierto a todos los productores audiovisuales de Brasil, cuyo objeto es la producción de un documental de 26 minutos que tenga como protagonista uno de los grandes atletas que representaron al país en los Juegos Olímpicos.

Esta iniciativa ha empujado enormemente la producción audiovisual brasileña de temática olímpica, ya favorecida por el hecho de ser anfitriona del evento deportivo más universal. Como ya pasó con la Copa do Mundo del 2014, el hecho de ser teatro de un macroevento deportivo ha sido crucial para impulsar la producción audiovisual de esta temática.

¿Quieres ejemplos? Durante los Juegos de Río, dos de los principales festivales de cine deportivo de Brasil ofrecieron una muestra de su programación: tanto Cinefoot como el FIFE realizaron exhibiciones gratuitas de películas de temática deportiva.

Pero no solo el cine vio favorecida su creatividad a partir de los Juegos: las artes visuales también ocuparon un espacio destacado.

¿Sabías que el street artist brasileño Eduardo Kobra pintó un mural en una gran pared de 190 metros de largo en la deteriorada zona del puerto de la ciudad? Alcanzando una altura total de 15,5 metros y con un área total de casi 3.000 m2, la obra ilustra las cinco caras de los cinco continentes, un tema que tiene correspondencia, además, con el símbolo olímpico más famoso: los anillos.

También las instalaciones de Río 2016 aparecieron con una decoración muy peculiar. El artista JR creó unas instalaciones protagonizadas por unos atletas gigantes, nadadores y saltadores, que decoran la ciudad brasileña.

Además, el Museo Internacional de Arte Naíf, en el sur de Río de Janeiro, ha incluido entre sus colecciones una dedicada a los Juegos Olímpicos y que abrió sus puertas el 5 de agosto en la ciudad carioca: se trata de Jugando con los Colores Naif. Uniendo arte y deporte, la exposición presenta cerca de 160 obras de 30 artistas brasileños. Algunas de ellas ya han sido expuestas en el Museo Olímpico de Lausana, en Suiza, y otras se han producido especialmente para la muestra. ¡Échales un vistazo, valen la pena!

Cerramos este post e iniciamos la nueva temporada lanzando dos deseos al aire: el primero, que los productores y directores busquen inspiración en las olimpiadas de Río 2016, donde podrán encontrar un sinfín de historias aptas para convertirse en guion de cine. Y, el segundo, que las olimpiadas del 2016 sean el punto de partida para nuevos proyectos deportivos y culturales en este país, donde la pasión por el deporte quizás pueda ser un trampolín para superar las grandes barreras sociales aún existentes. ¡Estaremos atentas!

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